“EL NUEVO ORDEN MUNDIAL”
- René Ortiz

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“Como en ninguna otra época, en el mundo y en el Ecuador en particular el término “Inteligencia” ha ganado muchísima actualidad. De repente cada nación del planeta tiene su política de seguridad nacional y dentro de ella la noción de “Inteligencia”.
“No es y no puede ser solamente la política exterior del Presidente de los EE. UU., Donald Trump, como está esbozada y alineada, hasta el momento, la idea del nuevo orden mundial. Es más imperiosamente concebida y actualizada en estos tiempos y a aquellos de ultra “high-tech” que se vienen a futuro. Es una ruta político-diplomática forjada resultante de una anuencia consentida – en democracia es así – entre el poder ejecutivo y el poder legislativo USA, para llevar adelante una gran transformación mundial que remplace el actual orden mundial y dejar atrás la caduca, anquilosada, obsoleta y cómoda organización, la ONU, y sus múltiples agencias y derivaciones institucionales que, en su momento, el mismo EE. UU. ayudó a construir, una vez terminada la 2da. Guerra mundial. ¡Una tarea dificultosa!
Solamente EE. UU. ha declarado a China como el enemigo del siglo 21 de occidente, aun cuando hay un conjunto de naciones de la actual estructura mundial que ya se han sumado, por ejemplo, a propuestas del Presidente Trump, como “The Board of Peace”, (La Junta de Paz), que podría ser considerado eventualmente como el inicio de la institucionalidad de la Gran Transformación hacia un nuevo orden mundial, concebida por EE. UU.. Hay un par de ejemplos de signo interno como la decisión del gobierno de los EE. UU. de retirarse de 66 organizaciones internacionales, 31 de las cuales son entidades de la ONU, incluida la Organización Mundial de la Salud OMS con Orden Ejecutiva No.14155 del 20 de enero de 2025, la Organización Mundial del Comercio; y, 35 multilaterales más, no relacionadas con la ONU.
Por René Ortiz.

En este contexto, Europa parece estar ante un dilema geopolítico mundial de dependencia de los EE. UU..
Pero, como está ahora, para los EE. UU., Europa ha perdido su calidad de superpotencia mundial y que debería considerar un cambio en su política de protección, para defenderse por sí mismos. En efecto, desde la primera administración de Donald Trump allá por el año 2016, el presidente ya le dio la primera señal de alerta a la UE con la advertencia de que en la OTAN todos deberían pagar sus contribuciones (cuotas) y que se “pongan al día”. EE. UU. incluso ya se planteó la idea de duplicar dichas cuotas que fue recibida de buena manera por los europeos. Por ejemplo, en el año 2024, mientras EE. UU. contribuye al financiamiento de la OTAN (con 32 estados miembros) con US$968 billones, Alemania, que es la economía más grande de Europa solamente contribuye con $98 billones, UK con US$ 82 billones y Francia solamente con US$64 billones. Dato de la NATO Public Diplomacy Division Press de junio 17.
En 2025, con el regreso triunfante de Trump a la presidencia de la nación más poderosa del mundo y revestido, según la Revista “Foreign Affairs”, de la tarea de “liberador” como el “guardaespaldas de la civilización occidental”, EE. UU. retoma el problema de una OTAN débil. Le preocupa la comodidad de sus miembros que en 10 años no hayan cumplido con sus compromisos financieros, mientras tanto China, ya está posesionada como segunda potencia mundial, amenaza con dominar la economía vía comercio mundial y Rusia ha realizado avances militares con su invasión a Ucrania y amenazas en el mar Báltico.
Tremendo desafío para de seguridad nacional de Trump, tomando en consideración que China dice ser la única civilización grande ininterrumpida hasta estos días; el Kremlin dice ser el estado civilización para justificar la dominación en Bielorrusia y subyugación en Ucrania; el primer Ministro Modi dice que la democracia es la sangre de la civilización India; Turquía dice que su civilización es una de conquista. En este contexto, el nuevo orden mundial dependerá del éxito arancelario bilateral, de poner fin a los regímenes oprobiosos existentes y de transformar a Europa otra vez en una potencia mundial. Es el mapa mundial MAGA de Trump. “Make América Great Again, hacer de EE. UU. una nación fuerte otra vez.




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