“Prendan sus generadores”: la nueva matriz energética del Ecuador.
- Juan Lorenzo Maldonado

- 10 abr
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Por: Juan Lorenzo Maldonado. *

Durante los últimos días, hemos leído en las noticias que el gobierno ha empezado a solicitar a empresas del sector privado que prendan sus generadores. Hace algunos días se hizo pública una resolución del CENACE, que alertaba de un potencial déficit, y solicitaba que las empresas del sector privado voluntariamente enciendan sus generadores. También se publicó una noticia en la que se confirmaba que el Gobierno redujo el suministro de energía a las 4 empresas del grupo AV2, que demandan un a potencia de 230MW de energía.
Estos anuncios no deberían sorprendernos. Más bien, son un recordatorio de la debilidad de la matriz energética del Ecuador este momento. En adelante, esta será la “nueva normal” para el sector privado: el uso de sus generadores como un instrumento de oferta energética regular.
El Ecuador ya tiene un déficit energético estructural. La energía que produce el país ya no es, en promedio, suficiente para la energía que demanda. Desde 2018, la capacidad instalada en generación eléctrica estuvo estancada hasta la crisis energética de 2024. Ese año, el país contrato una primera barcaza de 100MW, entró en funcionamiento la central Alluriquín de la planta Toachi Pilatón de 200MW, y se añadieron a la red 360MW de “grupos electrógenos de emergencia”, GEE. Estos son, precisamente, los generadores del sector privado. En 2025, la oferta solo creció con el alquiler de dos barcazas más de 100MW cada una, y unos pequeños avances en energía solar y GEE. En total, entre 2024 y 2025, se añadieron 400MW de GEE a la red.
Figura 1: Cambios en la capacidad instalada de generación eléctrica por tipo de energía.

Fuente: ARCONEL.
Estos generadores son, ahora, parte de la oferta energética del país. Por esto, no debería sorprender cuando el gobierno solicita al sector privado darles uso para prevenir racionamientos energéticos en otras partes del país. Sin embargo, incluso haciendo uso de estos generadores, si tomamos en cuenta la capacidad instalada actual, la estacionalidad histórica, y flujos promedio en los caudales que nutren a nuestras hidroeléctricas, es muy posible que esa capacidad instalada actual sea insuficiente para cubrir la demanda de energía hacia finales de año (o antes, dependiendo de la hidrología). Esto sucede porque el problema del sector eléctrico es dinámico y no estático: la demanda crece inercialmente, lo que requiere de nueva capacidad instalada consistentemente. Y, en los últimos meses, la capacidad instalada no ha subido.
La interrupción de ventas de electricidad desde Colombia añade un reto adicional al problema. En cualquier mes, Colombia tiene la capacidad de exportar al Ecuador un equivalente al 10% del consumo diario de electricidad, lo que sería equivalente a unas dos horas de luz (o ayudaría a evitar dos horas de racionamiento). Nuevamente, mirando flujos promedio, estacionalidad promedio, capacidad instalada actual, y el crecimiento inercial de la demanda, nuestros cálculos sugieren que este año podríamos evitar racionamientos en casi todo el año gracias a las importaciones desde Colombia. En condiciones más exigentes, ya no seríamos capaces de evitar racionamientos de energía completamente, incluso importando al máximo desde Colombia.
¿Qué falta para incrementar capacidad instalada? Existen varios proyectos de gran envergadura que se encuentran en el “pipeline”. En la última cumbre del BID en Paraguay, el gobierno firmó una garantía que debería apoyar la viabilidad de muchos de estos proyectos. Estos proyectos, según informes de prensa de meses pasados, podrían añadir hasta 800MW de potencia a la red, a través de proyectos de energía renovable no-convencional. La entrada en operación de estos proyectos, sin embargo, aún tomará algunos años, en los que la demanda seguirá creciendo. Hay que recordar también que los factores de planta de la energía renovable no-convencional son bajos comparados a la energía hidroeléctrica o térmica. Por esto, si bien esta cartera de proyectos incrementará la capacidad instalada del país, no lograrían reemplazar la electricidad que puede ser producida con la repotenciación del parque termoeléctrico o con nuevos proyectos hidroeléctricos.
El sector eléctrico en Ecuador seguirá siendo vulnerable los próximos años, hasta que la capacidad instalada se incremente lo suficiente, y asumiendo que existe suficiente inversión en transmisión para evitar saturación de la red. En el corto plazo, los racionamientos serán un problema persistente hasta que el gobierno logre dar soluciones de corto plazo a la oferta energética (más barcazas, nuevos generadores), y siga recuperando capacidad termoeléctrica. Y hasta que la red tenga suficiente capacidad instalada, los GEE seguramente deberán seguir siendo una fuente de oferta energética permanente.
*Juan Lorenzo Maldonado es experto en análisis macroeconómico. Es Fundador y Economista en Jefe de Aequus Economics, una firma de investigación y consultoría macroeconómica basada en Quito. Tiene más de quince años de experiencia en análisis macroeconómico aplicado para inversionistas institucionales y empresas de economía real. Fue Director en el departamento de investigaciones económicas de Credit Suisse, y Economista Senior para América Latina en Roubini Global Economics, ambas en New York. Actualmente es cofundador de Luminor SA, empresa dedicada al desarrollo de proyectos solares de gran escala.




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